Se pronostica un crecimiento del 20% para la construcción en el próximo quinquenio en todo el interior, con fuerte inversión en la provincia.

Pese a un contexto económico nacional e internacional complicado, los empresarios de la construcción no abandonan su optimismo para los tiempos que vienen. De hecho, según los pronósticos de Grupo Construya, los ladrillos sostendrán su actividad en los próximos años y crecerán casi 20% en el próximo quinquenio, estableciendo nuevos récords históricos.

El dato fue revelado por el Grupo en el Forum Anual realizado en Córdoba. Desde junio de 2002, esta institución le toma el pulso a la construcción sobre la base de datos que acumulan las empresas que forman parte. “Elaboramos informes mensuales según lo que creemos que será el desempeño de nuestra economía inserta en el mundo globalizado, con la alta volatilidad interna y los vaivenes domésticos”, explicó el ingeniero Pedro Brandi, presidente del grupo.

El índice muestra que en la construcción, desde hace nueve años, el crecimiento promedio es del 13% anual, lo que implica que la inversión logró triplicarse, ya que “pasó de apenas 7000 millones en 2002 a casi 66.000 millones en este ejercicio”, especificó el empresario.

Para este año y el próximo, los datos que se manejan revelan un optimismo moderado, teniendo en cuenta el difícil contexto internacional. “Al cierre de 2011, el crecimiento de la industria estará entre el 10 y 11%, y el año que viene rondará la mitad, lo cual no es malo, porque indica un nivel de actividad alto”, agregó Brandi.

Más allá de Buenos Aires

Otro de los puntos que se destacó durante el foro es que en los próximos años la inversión en construcción seguirá siendo federal, en contraposición al proceso observado en los 90 cuando la ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires dominaron la escena.

En este contexto, consultados por LA NACION, los empresarios cordobeses coinciden con el pronóstico. “El mercado de bienes raíces continuará en franco crecimiento en tanto siga siendo la mejor alternativa para refugio de valor. Para aportar más a la consolidación de este proceso, la aparición de oferta crediticia hipotecaria para clase media -donde se concentra la demanda insatisfecha- será determinante. Si se dan estas condiciones es altamente probable que se alcance e incluso se supere esa perspectiva”, dijo Roberto Suez, titular de la firma edilicia Suez, uno de los desarrollistas referentes en Córdoba.

Para Suez, el año cierra con “una dinámica interesante, aunque no es ya lo que se veía en el período 2006-2009. El aumento de los costos tornó menos rentable la actividad de la construcción, lo que implicó la salida de muchos inversores de ocasión”, explicó el empresario.

En tanto, Laerte Muzi, director de Euromayor, plantea que para ellos el 20% es apenas el piso de crecimiento. “En Córdoba tenemos productos de financiamiento muy activos. En nuestro caso es el plan Cuatro Certezas que el año próximo llevaremos también a Buenos Aires. Para este tipo de desarrollos apuntamos a la demanda no sólo de la clase media que busca una vivienda propia, sino también del que ahorra en ladrillos; así las perspectivas son más significativas”, explicó el empresario.

Sergio Villella, titular de la inmobiliaria homónima, indicó que en un escenario como el actual, “que la industria crezca al 45% anual no sería malo, en caso de que sea constante y sin altibajos. Hay que tener en cuenta que cerramos un 2011 con dos etapas bien diferenciadas: un primer semestre estable, parecido a 2010, y una segunda que se frenó en agosto a la espera de las elecciones primarias, y se retrajo también en noviembre con la situación del dólar”, explicó.

En este contexto, el análisis del año que está por terminar, para Villella, debe realizarse por segmentos. En su caso, participar, por ejemplo, y gracias al fuerte impacto que tienen en Córdoba los esquemas de financiación de departamentos para la clase media se registró un incremento en los volúmenes de operación durante 2011 de entre el 20 y 25 por ciento. “Pero no ocurre lo mismo con todas las propuestas inmobiliarias”, indicó.

Dólar vs. peso

Las trabas que la AFIP puso a la compra de divisas extranjeras inevitablemente impactaron en el mercado inmobiliario, culturalmente volcado hacia el dólar como moneda de referencia. Para Brandi, esto afectará a la construcción en el corto plazo “porque genera un marco de incertidumbre, la gente se toma su tiempo y resuelve las inversiones después”.

Pero el mediano plazo lo encuentra más esperanzado: “Hoy no hay demasiadas opciones para invertir y los bienes durables son una opción atractiva en un país en el que invertir en ladrillos es una tradición”, dijo Brandi.

Laerte Muzi no cree que éste sea un problema tan significativo para el mercado inmobiliario. “No es bueno como medida que atenta contra el mercado, pero la realidad nuestra es que lo que vendemos en dólares, también lo hacemos en pesos con el tipo de cambio. El gran peligro es si existe un dólar paralelo desbocado”, indicó.

La pregunta del millón es si el Real Estate deberá acostumbrarse al peso. “Puede ser que las transacciones se hagan en pesos -explicó Brandi-, pero pasando por la cuenta de cuántos dólares representan. Es difícil de erradicar eso porque es un terma cultural, son años de tradición de una moneda, tantos años de inflación nos llevaron a esto.”

Martín Dahan, de la inmobiliaria Meade, dice que en noviembre, cuando el Gobierno impuso los controles a la compra de dólares, el mercado inmobiliario cambió: “En una semana bajó la venta de casas, que cotizan en dólares, y subió la de departamentos, cuya financiación se recibe en pesos”.

Pero para él, el problema es que el inversor inmobiliario piensa el negocio en dólares, pero no ocurre lo mismo en otros negocios, como la compraventa de autos, por ejemplo. “Este perfil de cliente calcula siempre qué porcentaje ganó en dólares según su cotización, no importa qué pasó con el monto en pesos”, explicó el empresario.

El operativo cerrojo de la AFIP también se puede apreciar, según Dahan, en los tiempos de cierre de una operación: “Hoy es muy poco probable que una compra en pesos, pero con el dólar como moneda de referencia para convertir, se concrete en 15 o 20 días, porque hay temor a que la cotización cambie demasiado. Esos negocios que podían cerrarse en ese lapso, actualmente se hacen en 3 o 4 días”, indica.

Para Roberto Suez no será necesario que se abandone el dólar como moneda de referencia. “Esa práctica está muy arraigada, tanto desde el punto de vista de la oferta como de la demanda. En nuestro caso decidimos que si el cliente tiene dólares, recibimos dólares; si tiene pesos, los recibimos también.”

Pronósticos 2012

“A juzgar por lo que vemos en los despachos y en los permisos de construcción, creo que el año que viene se mantendrá el buen ritmo de ventas, y a nivel nacional se sostendrá la tendencia de crecimiento acentuado del interior en comparación con Buenos Aires. Esto es producto del buen crecimiento económico de la pampa húmeda, cuyos sobrantes de la actividad económica viran al ladrillo”, explicó Pedro Brandi.

En el caso de Córdoba puntualmente, Roberto Suez expresó: “Está probado que el mercado de bienes raíces es la mejor alternativa para refugio de valor y resguardo de los ahorros de la gente”, por lo que cree que seguirá creciendo: “En este momento, sólo en Nueva Córdoba hay casi 90 edificios en construcción, en diferentes etapas de avances. Si se tiene en cuenta otros polos de desarrollo inmobiliario locales como General Paz, Cañada, Pueyrredón y Alta Córdoba, el crecimiento será constante”, agregó.

Para el empresario, esta situación se consolida en la ciudad gracias a la aparición de oferta crediticia hipotecaria para la clase media, donde se concentra la demanda insatisfecha. “Si se dan estas condiciones, es altamente probable que se alcance e incluso se supere esa perspectiva”, dijo.

En tanto, Martín Dahan expresó que 2012 podría “largar complicado para la venta de consumidores finales, teniendo en cuenta la situación del dólar”. En cuanto a la crisis internacional, el empresario señala que si se ve afectado el precio de la soja por esta causa, el mercado inmobiliario, tradicional receptor de los activos del campo, podría sufrir coletazos.

No obstante, Dahan opinó que los ladrillos son la única fuente de inversión segura en un contexto cambiante. “El comportamiento del mercado dependerá mucho también de que el Gobierno ofrezca ayuda crediticia a tasas bajas que reactive la construcción. En el caso de Córdoba estamos a la espera de la concreción de los anuncios realizados por el gobernador electo De la Sota, que indicó que elevará los préstamos hipotecarios del Banco de Córdoba a los 70.000 dólares”, comentó.

Sergio Villella, pronosticó un 2012 más estable que el año que cierra, aun con la restricción del dólar. “La gente sabe que no tiene muchas opciones en inversión y no puede sentarse a esperar que el dólar llegue a 5 pesos. La clave de 2012 será el cambio de rol que tendremos que lograr tanto desarrollistas como inmobiliarias: deberemos ser proactivos generadores de negocios para clientes y creativos para comunicar porque hay mucha oferta de productos. El que se quede haciendo lo mismo que hizo durante este año no va a avanzar, porque tenemos un cliente más exigente”, finalizó..

Sara Nasi, 10 de diciembre de 2011
Publicado por La Nación.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Etiquetas:  

Comments are closed.