Esta tranquila localidad costera se prepara para recibir la temporada con todo. En medio de un auge constructivo, se venden lotes desde 20.000 hasta 75.000 dólares. Los alquileres estarán entre un 15 y 20 por ciento más caros.

Juan Carlos Martino es piloto de avión. Vivió en Africa en países tan lejanos como Camerún y se jacta de haber habitado, nada menos, que en 36 casas en las más diversas geografías. Hace ocho años, sin embargo, decidió que debía elegir su lugar en el mundo y se radicó en el Partido de la Costa.

La decisión asombró a muchos, pero él asegura que Costa del Este, el pequeño balneario en que reside, tiene todo lo que le hace falta para ser feliz: la mujer que lo acompaña desde siempre, bosque, mar y tiempo. El tiempo necesario para hacer lo que hoy más disfruta: sentarse con Virginia a soñar y dibujar las casas que habitarán otros. Un arquitecto local, Sebastián Varela, los ayuda a concretarlas y, una vez terminadas, Juan Carlos se dedica a encontrar el propietario acorde para esas viviendas, por lo general poco convencionales.

Hace pocos días vendió una singular casa, aún en obra, que se levanta en el terreno lindante con la suya. El comprador Ricardo I. prefiere el bajo perfil, pero no puede ocultar su entusiasmo cuando J. C. le asegura que su nueva adquisición estará terminada, aun con los mínimos detalles, antes de las Fiestas. Y no es para menos. Si se atiende al estado de la construcción recién vendida, cuesta imaginarla totalmente terminada de acá a un mes, pero si se oye la manera en que J. C. logró que esas paredes se levantaran sin tirar abajo un solo árbol del lote, incluso permitiendo que alguno pasara a formar parte del interior de la casa, no quedan dudas de que van a cumplir.

Ante tanta muestra de confianza, cabe la pregunta: ¿es un buen negocio invertir en ladrillos, dedicarse a construir en la costa para vender? “Cuando la economía es inestable, este tipo de operaciones suelen resultar arriesgadas, más si es en centros vacacionales, porque al menor problema los costos se disparan y el mercado se paraliza. Siempre parece más seguro invertir en propiedades ya terminadas o en oro, pero para mí es mucho menos gratificante.”

En cuanto a costos actuales de la construcción en la playa, informa: “Para emprendimientos de primera calidad -losa radiante, doble vidrio, etcétera-, los valores oscilan entre 750 y 800 dólares el m2, con una incidencia del terreno de entre 150 y 200 dólares por m2. En construcciones de menor jerarquía, las convencionales destinadas al turismo, estos costos pueden reducirse a la mitad”.

Palabra de broker

Un tiempo antes que Juan Carlos, hace ya 26 años, Delia Duarte también encontró en Costa del Este su lugar en el mundo. “Entonces -dice Delia- esto era médano vivo y ni siquiera en verano podía sacarme los borcegos.”

Ahora es otra cosa: este retazo de playa rodeada por pinos se convirtió en una suerte de reducto exclusivo del municipio, aunque según Delia, “en lo que hace a propiedades, todo el Partido de la Costa se ha vuelto un mercado interesante. Aun balnearios considerados populares como Santa Teresita o Mar de Ajó cuentan con desarrollos de primer nivel, por ejemplo los alrededores del Golf en el primero, y barrios como San Rafael en el segundo. El municipio tiene, incluso, desarrollos de la jerarquía del El Jagüel y Costa Ayres”.

Pero volviendo al mercado costaesteño, la titular de Delia Duarte Inmobiliaria asegura: “Durante 2011, en lo que es compraventa se trabajó sin interrupciones hasta las elecciones primarias, momento en que se produjo una suerte de meseta. La mayor demanda fue de terrenos en la entrada de la localidad, lejos de la playa, que rondan los 20.000 dólares, cifra que puede relacionarse con el sector medio de los argentinos”.

Para terminar de poner en claro el tema, parece útil recordar que, en 2007, considerando el impulso edilicio de la localidad y la necesidad de implementar estrategias que garantizaran el desarrollo sustentable y la conservación de los recursos naturales, la Municipalidad decretó que en los terrenos de Costa del Este calificados como residenciales sólo puede haber una edificación. “Los lotes encuadrados en esta categoría y cercanos a la arena tienen un valor promedio de 75.000 dólares, mientras que los comerciales cotizan entre 95.000 y 150.000 dólares. Las casas cercanas a la ruta, 50.000 dólares y las que se cobijan en La Reserva -en pleno bosque y a metros del mar- promedian los 160.000 dólares”, comenta Delia.

En cuanto a los alquileres de temporada, dice: “Se incrementaron entre un 15% y 20% respecto de 2010. Habría que haberlos aumentado más, pero no se puede. Yo insisto en que el precio lo pone el que viene a alquilar, si el propietario sobrevalora su propiedad, ésta queda vacía toda la temporada y la pérdida es mayor que si le hubiera puesto un precio razonable. Las negociaciones de diciembre, enero y febrero están avanzadas. Como de costumbre se alquilan primero las propiedades importantes, las más caras. Las familias suelen tomar recaudos, no les gusta encontrarse con sorpresas y se anticipan. Las parejas suelen contratar más sobre la fecha. El alquiler promedio de una buena casa cerca de la playa ronda los 10.000 pesos por quincena y un 70% ya está cerrado”.

En pesos o en dólares

“Las restricciones para la compra de dólares puede tener o no una incidencia considerable sobre el mercado de compraventa y alquileres de playa. Todavía es temprano para opinar”, continúa Delia. Sin embargo, ya han surgido algunos problemas que la agente inmobiliaria busca resolver ¿Un ejemplo? “Nos compraron una casa, se firmó el boleto. Para la escritura nuestro cliente contaba con vender un auto de alta gama y así lo hizo, pero cuando fue a cambiar por dólares sólo le vendieron un par de miles. Todavía estamos viendo de qué manera solucionar el tema sin que nadie salga perdiendo.”

Aunque son parte del mismo municipio, el panorama en Costa del Este aparece bien diferente al de su vecina San Bernardo. Ahí, en Debra García Inmobiliaria, Karina comenta: “Hay muchas consultas sobre alquileres de temporada, pero las operaciones no terminan de concretarse. Incluso tenemos en cartera menos propiedades que las habituales en esta época del año. Ocurre que nuestro público está viendo qué pasará con las nuevas medidas económicas. Hay incluso algunos clientes que tienen pensado vacacionar en el exterior y dejar sus propiedades en alquiler, pero con estos últimos movimientos económicos no terminan de decidirse. Los departamentos bien ubicados de un ambiente cotizan entre 2000 y 2500 pesos la quincena; los de dos, entre 3000 y 3300 pesos; los de tres, entre 4000 y 5000 pesos. Los dúplex y las casas promedian los 6000 pesos.”

¿Peligro adolescente?

Celeste Molinari tiene 19 años. Las próximas serán sus terceras vacaciones sola con amigas. “Muchas inmobiliarias y propietarios de San Bernardo no quieren alquilar a menores solos. Si querés alquilar una buena casa, para pasar 10 o 15 días tenés que hacer magia o mentir. Las inmobiliarias que alquilan a grupos de jóvenes suelen ofrecer las peores propiedades, mal equipadas. Si no te conformás con eso, tenés que pedirle a un adulto que alquile por vos”, confiesa.

Lo confirma Augusto Lizardo, de 17 años: “Voy a ir a San Bernardo con dos de mis primos y tres compañeros del cole. Cada uno paga una parte del alquiler, pero el contrato lo firmó mi mamá. Ahora se pasa todo el día dándome recomendaciones, dice que ella es la responsable y tendrá que pagar si rompemos algo”. Karina explica: “Las condiciones para alquileres de temporada son las mismas para todos, para jóvenes y para quienes ya no lo son: 50% anticipado, 50% al ingreso, un depósito en garantía y la comisión de la inmobiliaria. Nosotros no tenemos ningún tipo de prejuicio, alquilamos a jóvenes si los dueños lo autorizan y comprendemos si no lo hacen”.

Un problema ajeno a Delia Duarte y a Costa del Este. “Nosotros no tenemos demanda de grupos juveniles. Incluso algunos clientes con hijos adolescentes me cuentan que los chicos suelen irse unos días con sus amigos a Gesell o San Bernardo. Yo les digo que no se preocupen porque en cuanto se ponen de novios vuelven a elegir este balneario y ya no lo cambian por ningún otro.”

EMPRENDIMIENTO

El Jagüel del Medio era un manantial que, hasta las primeras décadas del siglo XX, abasteció de agua a quienes se aventuraban por la geografía del ahora Partido de la Costa. Hoy reducido a presencia curiosa en el Club de Golf de Santa Teresita, el Jagüel da nombre a un ambicioso desarrollo, lindante con dicho club y con el hípico. Abarcará 125 hectáreas en las que se incluirán hoteles, parador y varios barrios privados y semiprivados. Barrio Parque Jagüel del Medio es un desarrollo que gerencia Holland Cross SA. Ahí hay lotes desde 30.000 dólares al contado y también planes de financiación..

26 de noviembre de 2011.
Publicado por La Nación.

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1 Response » to “Costa del Este: Refugio frente al mar”

  1. Eduardo dice:

    quisiera saber si comercializan los lotes del complejo costa ayres, de ser asi, quisiera saber donde ver el proyecto y los costos de los terrenos.

    muchas gracias !