Los colegios de escribanos coincidieron en la información negativa para la venta de inmuebles: en la Ciudad de Buenos Aires se está en el nivel más bajo de los últimos 15 años y en la provincia de Buenos Aires, en enero, las peores cifras en ocho años.
En el partido de Vicente López, sobre el corredor de Libertador que mira al río, se anuncian obras de diversa magnitud y cerca de todo.
Desde hace un tiempo, el corredor de la Avenida del Libertador que nace en la avenida General Paz, y que se extiende hasta más allá de La Lucila, está experimentando cambios notables. Tanto por su ubicación privilegiada, en la que los accesos y los medios de transporte abundan, como por su tan particular entorno, donde el verde convive con el río en medio de zonas residenciales. El sector se volvió apetecible no sólo para los inversores, sino también para los consumidores que buscan la tranquilidad y toda clase de servicios.
Los nuevos emprendimientos junto con la autovía, el desarrollo del puerto de Olivos y las obras que la Municipalidad de Vicente López está ejecutando prometen cambiarle aún más la cara a la zona.
En la actualidad son más de 15 los proyectos premium residenciales, comerciales y de oficinas que se encuentran en construcción en ese sector, algunos con vista al río y otros, sobre la Avenida del Libertador y las calles adyacentes. Entre todos, sumando proyectos residenciales más shoppings, auditorios y edificios corporativos, la inversión ronda varios cientos de millones de dólares.
“La autovía de Vicente López, que ya es un hecho, favoreció el desarrollo urbanístico de la zona. Los dueños de estas fracciones importantes saben que en Libertador no hay edificios de esta categoría a diferencia de los que se encuentran en el área de Olivos, donde sí existen opciones residenciales que se encuadran en el segmento de alta gama. El corredor de Vicente López promete convertirse en un sector similar al barrio de Palermo con valores en alza”, comenta Matías Botello, de D´Aria Propiedades, que comercializa Rosales Park Tower, en Olivos, y Libertador al 1200, La Lucila Carpe Diem y La Lucila Plaza, todos en ese barrio.
Nuevos proyectos nacen en la zona céntrica y aledañas, con torres en altura y otras más bajas pero funcionales, y en muchos casos, con amenities que marcan la tendencia; los precios en los sectores más cotizados promedian los 1600 dólares por m2

Cruces de diagonales se dibujan en el firmamento de La Plata, donde miles de nuevos habitantes buscan propuestas en la ciudad que imaginó Dardo Rocha. En todas las zonas del llamado casco urbano se observan notorios cambios en cuanto a nuevos edificios para vivienda, lo que origina mayor movimiento de gente e incluye nuevos comercios y colegios privados.
Hugo Streuli, responsable de Dacal Bienes Raíces, afirma: “Se está generando un nuevo polo de atracción estratégico en las cercanías de la avenida 13, con fácil y ágil acceso a la Autopista La Plata-Buenos Aires, y en las proximidades de los centros gubernamentales, administrativos y de las facultades de la capital bonaerense”. Aunque la densidad poblacional impulsa un ensanche hacia los cuatro puntos cardinales con complejos habitacionales que se construyen en sectores alejados del centro y en localidades que integran el partido platense.
A pocas cuadras de la estación nació una zona comercial donde abundan bares, pizzerías y restaurantes.
Como en Belgrano surgió Las Cañitas y en Lomas de Zamora, Las Lomitas, ¿ahora se viene Lanusita? Parece, por el crecimiento edilicio que muestra la cercanía a la estación de Lanús, lado oeste, que genera una movida similar, aún sin nombre. Por 2005, muchas casas viejas de las calles Del Valle Iberlucea y Melo, paralelas a la avenida Hipólito Yrigoyen, y de las transversales entre José María Moreno y 25 de Mayo fueron adquiridas para construir 30 edificios de viviendas de 8 a 10 pisos. Por eso, inversores gastronómicos visionarios emprendieron un movimiento adecuado a las exigencias de los nuevos vecinos.
La primera en instalarse ahí fue la Quintana, una firma gastronómica que cuenta con locales en otros sectores de Gran Buenos Aires. Este establecimiento abrió en Del Valle Iberlucea al 2700 hizo que la arteria, al año siguiente, comenzara a crecer no sólo en lo gastronómico sino también en lo comercial. Luego llegó Lo de Carlitos (2817), y en frente, Punto Límite (2814), un bar temático dedicado al cine.







Canal RSS Feed
Top Inmobiliario en Facebook
Top Inmobiliario en Twitter
Comentarios recientes