Ante la falta de crédito, algunos barrios se presentan como una buena alternativa por sus valores más accesibles.
¡Qué visionario resultó Alberto Castillo! Por aquello de cantarle a los 100 barrios porteños 70 años atrás, cuando no eran tantos. El tiempo le dio la razón. Porque entre los nuevos que se generaron y los sub barrios ya se está cerca de esa cifra, con diferencias entre ellos. Están los más distinguidos, llámese Belgrano, Palermo, Recoleta, Barrio Norte o Puerto Madero. Como aquellos que en los últimos seis años crecieron vertiginosamente por un efecto residual de los anteriores, Colegiales, Coghlan, Núñez, Saavedra, Villa Urquiza, Devoto, Caballito e incluso San Telmo y Barracas.
En la zona, se construyen ocho edificios, que se suman a los reciclados. El alquiler del m2 promedia los US$ 18.
El centro porteño, a pesar de tratarse de una zona consolidada, donde los lotes resultan un bien escaso, continúa aportando nuevos metros cuadrados a estrenar al mercado de oficinas a diferencia de los que muchos suponen.
La firma Toribio Achával, por ejemplo, cuenta con cinco nuevos proyectos, que ofrecen plantas promedio de 160 m2. A esta oferta hay que sumar los desarrollos de 955 Belgrano Office, de Raghsa, y otras dos propuestas de Achaval Cornejo.
Una tendencia que se comenzó a observar en el centro durante los últimos años fue la migración de las empresas medianas y grandes hacia la zona norte, un cambio que respondía a múltiples factores. “En parte se debió a la evolución de las comunicaciones y del entorno.
Las compañías comenzaron a evaluar la necesidad real de estar instalado en el Centro”, comenta Alberto García Hamilton, de Toribio Achával.
Para Gabriela Avalle, broker de L. J. Ramos, el factor económico es fundamental. “Al ser aún un mercado menos maduro que el céntrico, los precios de las oficinas AAA son significativamente menores y se cotizan en valores entre los 20 y 23 dólares el m2. Estos suelen ser edificios de categoría premium, con plantas grandes y eficientes, con buenos accesos al centro y con mayores posibilidades de estacionamientos”, explica la broker.
Los pasajes o las cortadas crean un clima sereno, en general a pasos de trajinadas avenidas, y cuentan con un público exigente que los valora. Allí los precios se calculan entre 1700 y 3000 dólares el metro cuadrado.
A fines del siglo pasado se incorporaron al trazado urbano callecitas estrechas en toda la ciudad con objeto de darles un mejor aprovechamiento comercial a los terrenos. En forma de L, de U, sin salida, o en el llamado cul de sac (con entrada y salida por el mismo lugar), en Buenos Aires hay 577 pasajes y cortadas.
Repartidas en distintos barrios de la Capital, estas particulares arterias encierran un halo de misterio y serenidad muy difícil de encontrar en otras calles de la gran urbe. Sargento Cabral se extiende entre Esmeralda y Suipacha; silenciosa y elegante, permite la cercanía con la ruidosa Santa Fe, a menos de 50 metros de esa avenida en la zona de Retiro y a pasos de la clásica plaza San Martín. En su recorrido de 100 metros combina edificios antiguos de más de 70 años, con mansardas en el último piso, con construcciones modernas de poco más de 30. En arquitectura se denomina mansarda a la ventana dispuesta sobre el tejado de una casa para iluminar y ventilar su desván en la fachada de un edificio, cubierto por un techo de tejas muy inclinado, que da como resultado un elemento ornamental que suele coronar la construcción.
Jerónimo Alves Peña, gerente de la inmobiliaria Peña y Peña, confirma: “En esta calle hay un mix de unidades modernas y antiguas de estilo francés de gran categoría”. Su firma comercializa una propiedad del arquitecto Bunge. El departamento tiene 165 m2, cuatro dormitorios y ronda los 430.000 dólares; es decir, 2700 dólares el m2. Y agrega: “El primer piso se vendió hace muy poco en 390.000 dólares. Dentro del público interesado hay muchos extranjeros y otra gente que busca en particular vivir en este pasaje”.
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El relevamiento de una consultora toma unidades de dos ambientes. Los mayores aumentos fueron en Boedo y San Cristóbal, que venían con atraso. Subas fuertes en Palermo, Caballito y Recoleta. Los precios en dólares ya igualaron a los del 1 a 1.
Si acceder a la vivienda propia es muy difícil por la falta de créditos hipotecarios accesibles, vivir como inquilino también se complica cada vez más. Durante el año pasado, los alquileres de los departamentos en la Ciudad aumentaron en promedio un 11,79% , pero en el algunos barrios la suba fue de hasta el 26% .
Los datos surgen de un relevamiento realizado por la consultora Reporte Inmobiliario. Según ese trabajo, el alquiler promedio de un departamento de tres ambientes fue en noviembre de $ 1.801, cuando en noviembre de 2009 era de $ 1.611.
Algunas zonas de la Ciudad, sin embargo, mostraron un salto mayor. El alquiler promedio de un departamento de dos ambientes en Boedo o San Cristóbal, por ejemplo, trepó un 26%. Según los especialistas, porque eran barrios que tenían valores retrasados respecto de otros lugares.
En los sectores más buscados para alquilar las subas fueron un poco menores. Palermo creció un 15,4% y Caballito se incrementó en un 13,9%. Recoleta, en tanto, es el barrio con los alquileres más altos : un dos ambientes cuesta, en promedio, $ 1.910 mensuales, un 21,7% más que en 2009.
Por el contrario, Chacarita (1,3%), Pompeya (3,7%) y San Telmo (3,8%) fueron los barrios con los aumentos menores.
Es entre Anchorena y Libertad. Suma así 15 cuadras a sus dos carriles que van hacia el norte. Varias líneas de colectivos modificaron su recorrido.
Desde este mediodía, el tramo de la avenida Santa Fe comprendido entre Anchorena y Libertad se convirtió en doble mano y suma así otras 15 cuadras a sus dos carriles que van hacia el norte. La modificación implica también el cambio en el recorrido de algunas líneas de colectivos.
A partir de las 12, entonces, el tránsito circula por la avenida Santa Fe en ambas manos entre Anchorena y Libertad. En el tramo entre Libertad y Callao los contracarriles sólo pueden ser usados por colectivos y taxis, ocupados o vacíos.
Con el cambio, las líneas de colectivos 12, 39, 64, 68, 111 y 152, modificaron sus recorridos, que dejaron las calles laterales para circular por la avenida.
La semana que viene finaliza la ampliación de la doble mano con la incorporación del tramo que va entre Libertad y Esmeralda. El proceso se había iniciado en marzo del año pasado y, en ese marco, hace 15 días Arenales cambió su sentido entre Billinghurst y Callao.
Publicado por Clarín,26 de enero de 2011.







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