Cómo ingresar al mercado es un dilema para quienes buscan resguardar sus ahorros en ladrillos; la oferta de los fideicomisos al costo y la promesa de los fondos de inversión; las claves.

Foto: LA NACION

Ya sean pequeños ahorristas particulares que buscan adquirir una propiedad para uso propio, como forma de capitalizarse y recibir una renta o inversores atentos a oportunidades del mercado, existen en el mundo inmobiliario diversos instrumentos para invertir en ladrillos. Dependiendo del monto del que se disponga, si será para destinar a vivienda permanente o no, del plazo de inmovilización del capital al que se aspira y de la rentabilidad que se busca obtener, la clave será evaluar cuál será la mejor propuesta para cada persona.

“No existe una receta única masiva. Las oportunidades son de las más variadas, de renta, de apreciación de capital… todo dependerá del apetito del inversor. Hay quienes buscan solo la rentabilidad pero también hay gente que no, porque se paga el impuesto a las Ganancias. De igual forma, hay quienes están dispuestos a esperar cinco años y otros sólo uno. Cada inversor tiene sus características propias. Además, el capital marcará la pauta del instrumento y bajo qué condiciones se empieza a plantear la inversión”, señaló Gonzalo Noguer, director de la desarrolladora Nuevo Urbanismo y placemaker de Distrito Tigre Sur, un proyecto que propone la recuperación y revitalización del tejido urbano en esa zona de la provincia de Buenos Aires, cuyo plan de obras contempla inversiones por US$ 200 millones.

En un mercado inmobiliario que “está movido”, que cuenta con “buena perspectiva y apuestas de desarrollo, hay buenas oportunidades para invertir”, opinó Juan Politi, vicepresidente de Allaria Ledesma, compañía de servicios financieros que -como asesora y administradora de inversiones- es parte de dos fondos de inversión cerrados creados en el marco de la ley de sinceramiento fiscal. Mediante uno de ellos -junto a Argencons- compraron los terrenos para levantar Distrito Quartier Puerto Retiro, tres mega edificios de usos mixtos que contemplan 115.000 m2 de obra, con US$ 215 millones de inversión.

Con el otro fondo inmobiliario -abierto junto a la empresa Casas Arg- apuntan a construir viviendas para la clase media apalancadas con créditos hipotecarios en UVA. Con este fondo avanzan actualmente en dos proyectos: uno de 390 unidades próximo a Plaza Irlanda en Caballito donde habrá departamentos de US$ 120.000 a US$ 220.000 con cuotas que irán de $ 15.000 a $ 18.000, y otro en la zona sur de Mar del Plata que comprenderá 88 casas con precios más económicos.

Gustavo Llambías, vicepresidente de la Asociación de Empresarios de la Vivienda (AEV) y director de Real Estate Developers (RED), consideró que el mercado inmobiliario “está en un momento de transición pero ya hay una tendencia incipiente” y destacó que “vuelve la alternativa de que los desarrolladores obtengan créditos intermedios en UVA de los bancos para fondear las obras”. Esta desarrolladora lanzó In Lope de Vega, un proyecto de usos mixtos en Monte Castro que apunta al cliente de clase media con prestamo hipotecario en UVA. Según destacó Llambías, “el crédito impactará generará oportunidades para inversores que -en vez de asociarse con el desarrollador en un fideicomiso- podrá comprar unidades directo con descuento en el pozo. Esto le permitirá al desarrollador fondear la parte que no financia con el crédito bancario y para ese inversor el negocio será vender luego las unidades terminadas a usuarios finales que las compren con crédito. Ahí tendrá una diferencia de precio lógica porque históricamente el margen aproximado de rentabilidad de este tipo de negocio ronda el 20%, parecido a lo que prometían los fideicomisos al costo”.

Federico Gagliardo, CEO y fundador de Vitrium Capital, impulsa emprendimientos en la zona de Pilar -como Pueblo Caamaño- y cuenta con proyectos en Uruguay y en los Estados Unidos. Para él, el mercado “está empezando a activarse bastante desde el surgimiento del crédito hipotecario porque esto moviliza al mercado, genera una dinámica financiera, hay un reflujo y termina habiendo excedentes”.
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Con los pies en la tierra

Respecto al tipo de producto y momento de inversión en el que hay oportunidades para cerrar buenos negocios, para el ejecutivo de Vitrium la apuesta sigue estando en la tierra: “Los inversores hacen excelentes negocios invirtiendo desde que se compra la tierra que sigue siendo rentable”. Son negocios a cuatro años con “no menos de 70 a 80% por ciento de rentabilidad”, desde el momento inicial hasta la venta final del producto cerrado. En promedio la rentabilidad es del 20 por ciento anual pero, advirtió, que “es una inversión poco líquida y donde el inversor necesita no disponer de ese dinero por esa cantidad de años. Hay pocas inversiones que rindan tanto con ese nivel de garantía”. Si bien el proyecto se puede plantear como fideicomiso o sociedad, “la estructuración depende mucho del proyecto, lo importante es la forma de pagarlo. Siempre para el comprador será más barato invertir al costo pero también asumirá determinados riesgos como es la inflación, que no es previsible durante el plazo de obra, y las contingencias. Cuando la inflación baja, construir al costo es la mejor inversión que se puede hacer porque la obra es previsible y los tiempos también”, aconsejó Gagliardo.

“Siempre hay oportunidades, depende del momento del mercado. Por estos días en el sector de la vivienda hay oportunidades específicas, hay que buscar proyectos que estén avanzados, construidos, que les queden un año o menos por terminarse. Son interesantes para invertir porque el riesgo está acotado y la inflación es más previsible”, analizó Gagliardo y sostuvo que también existen otros dos mercados “que son rentables en Argentina”, como el de los locales en centros comerciales -que dan 8 por ciento anual en dólares- y las oficinas AAA porque “hay mucha demanda y muy poca disponibilidad en el mercado”, lo que hace que rinda 12 por ciento anual en dólares”, aproximadamente. Sobre los fondos de inversión creados para el blanqueo, el mismo entrevistado consideró que “es un instrumento complejo y tiene dificultades porque -a diferencia de otros fondos- se paga Ganancias” . No obstante, destacó que la Argentina “está llena de oportunidades en Buenos Aires y en el interior” y que “está garantizado que a medida que los créditos hipotecarios se masifiquen el valor de los inmuebles va a explotar”.
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Todas las miradas

Al abordar los beneficios y contras de los diversos formatos de inversión, el ejecutivo de Allaria defendió a los fondos como el mejor instrumento para quienes buscar obtener rentabilidad de los ladrillos: “El solo hecho de que hayan logrado salir a oferta pública, da garantías; el proceso previo de filtrado hace que sea más confiable”. Para el pequeño ahorrista, agregó, “el fondo resulta el instrumento más transparente, que tiene un marco regulado donde hay información y balances trimestrales, hay que reportar a la Comisión Nacional de Valores (CNV), existe un banco custodio, o sea el marco regulatorio que da es el más propicio para el desarrollo de este tipo de proyectos para el inversor.

Por otra parte, aclaró, que cuando se ofrece un fideicomiso, es muy importante “saber quién es el desarrollador y el fiduciante y la historia de cumplimientos que tiene. El mundo de los fideicomisos es muy variable. Hay que tener mucha certeza y confianza en quién es el que lo hace. El fideicomiso ha resultado un buen instrumento para el inversor aunque no necesariamente para el usuario final”.

En tanto, el consultor Sebastián Sommer, CEO de Casas Arg, socio de Allaria en el fondo para desarrollar unidades residenciales para clase media y que además está por lanzar nuevos fondos con participaciones de cuota partes más pequeñas, coincidió en que “el panorama de los últimos años se está transformando y ahora se empieza a vislumbrar productos financieros vinculados propiamente a la actividad inmobiliaria. Con los fondos el inversor diversifica su capital en varios inmuebles y, además, tiene un asset management profesional que se ocupa de buscar las mejores oportunidades disponibles. Si estos fondos se empiezan a disparar en Argentina, serán la herramienta a través de la cual el inversor pasará a participar del mercado inmobiliario más con un objetivo de rentabilidad que de protección del capital”. Como referencia de la rentabilidad neta estimada que este tipo de fondos arroja para el inversor, el especialista sostuvo que en el mundo hay fondos destinados a renta -como oficinas que se entregan en alquiler-, que ofrecen 6 por ciento y fondos de desarrollo -para productos logísticos, de vivienda o comercial- que rinden de 15 a 20 por ciento. Además, destacó que estas herramientas, en un marco inflacionario de incertidumbre de ajuste de precios, son “más eficientes que el fideicomiso al costo”. También advirtió que “la nueva ley de mercado de capitales será un paso muy grande adelante para que el inversor vaya realmente a su mercado, que es el de capitales”.

Carlos Spina, gerente comercial de Argencons, firma que además de desarrollar Quartier Puerto Retiro le compró al Estado un terreno en Monserrat, afirmó que para el usuario final lo más recomendable es comprar con cash porque hay gente vendiendo unidades a punto de finalizarse. “Tienen valores por debajo del valor de reposición”, justificó. Como ejemplo, citó que hubo inversores que compraron a US$ 3000/m2 en Quartier Dorrego -proyecto que entregará sus unidades en marzo de 2018- y que actualmente revenden a un valor cercano a US$ 3500/ m2, cuando ya quedan pocas cuotas por pagar. Ese valor está por debajo del de reposición, que estima que estaría “no menos de US$ 3800/m2″. También recomendó tomar créditos hipotecarios en UVA “que están a tasas realmente bajas (de un dígito)” aunque advirtió que “hoy asustan por la inflación”. Pero, para aquel “que crea que la inflación irá bajando, lo que más conviene es tomar esas líneas”.

Al comparar entre invertir en fondos o en obras estructuradas mediante fideicomisos al costo, el director comercial de Argencons sostuvo: “Si el fondo es de equity , la rentabilidad debería ser más o menos la misma; en el manejo del fideicomiso al costo cada uno es responsable de su unidad, de la comercialización y alquiler mientras que en el fondo esto se hace de modo colectivo”.

Para Llambías la vuelta muy incipiente del mercado de capitales “no es un tema nuevo” pero aclaró que si bien los fondos cerrados de inversión ofrecen “otras garantías respecto al fideicomiso privado”, al haberse impuesto un ticket mínimo de US$ 250.000 para entrar a los del blanqueo, resultó “un instrumento que para inversores profesionales e institucionales, no para el gran público”. “Hoy no es una opción sencilla para el inversor individual que tiene hasta US$ 300.000″ y que desea que a futuro se pueda “comprar partes más chicas, de US$ 10.000 a 30.000 “.

En tanto, Politi cree que el fideicomiso “es un esquema cerrado para un grupo de conocidos que ya tienen confianza en la marca y en el desarrollador que viene actuando” pero que “sin duda, para invertir, lo mejor para adelante es el fondo”. Aunque aclaró que diferente es el caso si los ahorros son de aquel que tiene que tomar la decisión de comprar una vivienda propia, dado que “los fondos ofrecen rentabilidad pero no metros cuadrados ni unidades” -como sucede con los fideicomisos- y coincidió en que para esos casos “es un buen momento para sacar con crédito hipotecario”.

Para el asesor inmobiliario y rector de Escuela de Negocios Real Estate, Damián Tabakman, “el mercado más caliente es el que puede capitalizar las hipotecas UVAs que son los que motorizan la demanda de inmuebles. Se orientan a usados dado que aún no hay líneas para comprar en pozo a pesar de los anuncios del gobierno. Los desarrolladores están mirando cómo capitalizar esa demanda”.

De cara al futuro

Según la mirada de Noguer, los instrumentos del mercado actual local se quedaron en el tiempo. Hoy, ante las novedades a nivel internacional, son ineficientes. Es importante que se registren cambios para poder importar con éxito otro tipo de instrumentos, como por ejemplo, fondos comunes cerrados, fondos abiertos, crowdfounding e instrumentos financieros atados a desarrollos inmobiliarios. Los movimientos propios del mercado derivaron en la presencia de nuevos inversores que requieren una matriz más diversificada y eficaz”, afirma.

Llambías consideró que a futuro probablemente “la estructura del fideicomiso al costo se mantenga, no decaerá su uso sino que cambiará su modelo. Seguramente quede limitado a proyectos muy especiales, exclusivos, de alto nivel y para el público de alto poder adquisitivo, aunque también podrán financiarse con crédito intermedio por medio del boleto”. Pero, advirtió, que “para que todos estos instrumentos crediticios funcionen, la inflación debe bajar e ir convergiendo a un dígito”.

El representante de la AEV agregó que “no es que haya nuevos instrumentos (para invertir), lo que hay es una nueva situación y un nuevo uso de instrumentos clásicos. Se ve una vuelta de un mayor nivel de accesibilidad y, por lo tanto, de formas clásicas de invertir en ladrillos. No hay nada muy novedoso en materia de instrumentos sino viejas prácticas que vuelven recicladas al momento, nominadas en UVA. Es muy bueno porque más que reinventar la pólvora, hay que volver a trabajar mucho”. Prevé que habrá “más nivel de actividad”, estimó que para 2018 todo el sistema estará “más aceitado” y que “la tendencia es muy buena”.

Spina comentó que el rumbo futuro dependerá de que se “extienda el crédito hipotecario, que éste no sea solo para vivienda única y que los bancos empiecen a competir”. De ser así, probablemente “haya pocas razones por las cuales el fideicomiso al costo se sostenga porque nadie pagará en dos años algo que pueda pagar en 30″. Además de esto y de que se concrete la reforma de la ley de mercado de capitales, el directivo considera también fundamental “la posibilidad de que los desarrolladores se financien con los créditos intermedios”, que es lo que terminará de definir que “no siga teniendo sentido pensar en fideicomisos al costo como herramienta”.

Para Sommer, “en la Argentina comenzará a haber una migración de los viejos fideicomisos al costo a los fondos comunes de inversión cerrados y fideicomisos financieros” mientras que Gagliardo predijo que “el fideicomiso al costo seguirá existiendo como mecanismo de inversión porque es una excelente forma de ahorro”.

Por María Eugenia Usatinsky, Sábado 29 de julio de 2017
Publicado en el suplemento Propiedades & Countries del diario LA NACION

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La ley regula los acuerdos entre el sector público y el privado, plantea proyectos de largo plazo que favorezcan el desarrollo económico, cultural y social de la Argentina; los desafíos.

El tratamiento fiscal definirá el éxito de la iniciativa.

Un instituto de reciente génesis podría dar un impulso importante a la canalización de inversiones en el sector inmobiliario. Se trata de las herramientas previstas en el marco legal de la participación público-privada, instituida por la ley número 27.238 en noviembre del año pasado y su interrelación con los proyectos inmobiliarios, especialmente los de grandes superficies y con variados destinos. Es decir; vivienda, depósitos o industrias, entre otras opciones.

La ley regula los acuerdos entre el sector público y el sector privado, en donde en una relación de largo plazo, ambos se comprometen a obtener los resultados convenidos sobre un proyecto en particular. El objeto del contrato comprende el diseño, la construcción, el mantenimiento y la financiación del activo de infraestructura que se determine.

No es una panacea todo lo diseñado por el Congreso y el Poder Ejecutivo Nacional en el régimen comentado porque al menos desde lo cuantitativo se ha puesto un límite del 7 por ciento del PBI interno -a precios corrientes del año presupuestario anterior- a la erogación del Estado, es decir, un techo conforme realidad económica de cada ejecución del presupuesto nacional.

De todas maneras, no es una cifra menor y con una inteligente combinación de los aportes del Estado -efectivo, crédito público, titularidad o uso de bienes públicos, otorgamiento de avales, beneficios tributarios, subsidios, franquicias, etc.- y de los particulares que promuevan esta modalidad operativa creemos que bien pueden lograrse los fines y objetivos consagrados en la normativa, entre los que se plantea: promover el crecimiento, optimizar el uso de los recursos públicos, la utilidad general para toda la comunidad, la solidaridad intergeneracional, la participación de Pymes, el desarrollo del mercado de capitales, entre otros objetivos.

La normativa prevé recurrir al régimen de oferta pública o bien a la figura del fideicomiso.

El legislador no dejó de contemplar la titularización de los flujos de fondos ni la posibilidad de cesión de la posición contractual para el caso de imposibilidad del contratista original de continuar el proyecto. Esto demuestra que la concreción de éste es el norte, el objetivo al que apunta todo el andamiaje jurídico del instituto, que tiene la ventaja de combinar lo mejor del derecho público administrativo y del derecho privado de la empresa.

Dado que un aspecto no menor para los posibles inversores es el del tratamiento fiscal, sería importante saber si el anunciado proyecto gubernamental de reforma integral del régimen impositivo va a alterar o no el sustento de este tipo de emprendimientos -PPP + real estate- porque de la respuesta que se brinde dependerá el éxito o el fracaso de la herramienta.

Finalmente recordemos que si bien la regla en este tipo de proyectos es el de licitación pública o por concurso público para la selección del contratista, el sistema prevé también la posibilidad de apostar por vía de las iniciativas privadas.

En conclusión: esperamos que el sabio ojo inversor y el espíritu de cambio que postulan los nuevos vientos que corren en nuestro país utilicen esta interesante combinación de estructuras.

Por Mario Biscardi (socio del estudio Biscardi & Asociados), Lunes 27 de marzo de 2017
Publicado en el suplemento Inmuebles comerciales e industriales del diario LA NACION

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Marcos Ayerra, presidente de la Comisión Nacional de Valores.

El mercado de capitales es uno de los focos del Gobierno. El propio Luis Caputo, ministro de Finanzas afirmó que trabaja en el desarrollo del mercado de capitales para que se convierta en “una fuente alternativa de financiamiento para las pymes que generan el 70 por ciento del empleo”. La declaración la realizó en el Congreso Económico Argentino en el marco de Expo Efi, el evento anual que todos los años reúne a los referentes del mundo de la economía y los negocios en el Hilton. En el mismo encuentro, Fernando Luciani, gerente General del Mercado Argentino de Valores (MAV) coincidió con el funcionario. “Falta construir una categoría de inversores que demande genuinamente herramientas para invertir en estas empresas”, planteó.

El presidente de la Comisión Nacional de Valores (CBV), Marcos Ayerra, fue otro de los speakers invitados. La Nacion aprovechó la ocasión para profundizar sobre la iniciativa del Gobierno que le permitía a los blanqueadores sincerar dinero sin multa a través de fondos comunes de inversión (FCI) cerrados que apostaran a proyectos relacionados con infraestructura, economías regionales, energías renovables, créditos UVIs, pymes, y en emprendimientos inmobiliarios.

-¿Por qué se aprobaron tan pocos del sector de real estate?

-Lo que buscábamos era poner en agenda el tema y tuvimos una muy buena reacción de mercado. Los FCI son excelentes instrumentos, muy usados en otros países de la región. En la Argentina, en cambio, no se desarrollaron por un tema impositivo. La gran apuesta fue generar interés y se logró. Además no creo que se hayan aprobado pocos: de los 40 FCI cerrados que se presentaron para aprovechar el blanqueo, se aprobaron 16, y 20 decidieron bajarse por motus propio cuando no salió la ley del mercado de capitales en diciembre. Otro dato que muestra que trabajamos en el tema es que durante todo el año pasado aprobamos 98 FCI entre abiertos y cerrados.

-Entonces, ¿el problema fue que el Congreso no aprobó en diciembre la ley que eximía de Ganancias a los FCI cerrados?

-Los FCI cerrados son sujeto de impuesto lo que es un error porque un fondo puede invertir tal vez a un plazo de diez años, y si paga ese impuesto se va carcomiendo parte del dinero. Además, el inversor ya está pagando ese impuesto sobre los dividendos. El plan era que: entre agosto y diciembre se presentaran los FCI cerrados ante la Comisión, que en el último mes del año pasado con la aprobación del Congreso de la ley del mercado de capitales se los eximiera de Ganancias y que en el primer trimestre de este año se suscribieran. Pero al dilatarse hasta marzo su tratamiento , el gran potencial que tenía el instrumento para el blanqueo quedó trunco.

-¿Por qué?
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-Porque no se estructuró impositivamente a tiempo. Es decir, es un instrumento que no está terminado, más allá de que a algunos blanqueadores les sirvió por la posibilidad que les dio de ahorrase la multa y que es totalmente válido. De hecho muchos de ellos entraron en los FCI cerrados que se suscribieron apostando a que en marzo se apruebe la ley.

-El mercado criticó la condición de que la mínima inversión para entrar fuera tan alta…

-La base de US$ 250.000 la establecimos para proteger al inversor que es nuestra principal responsabilidad. La realidad es que hoy, los FCI cerrados son un producto riesgoso y queríamos que invirtieran los calificados. Es un proceso de aprendizaje para todos. Prefiero ponerme rojo porque no aprobé un fondo que azul porque es una estafa. No podíamos correr el riesgo de que sea un mal primer paso. Además si el mercado pudiera ver la forma en cómo llegaron algunos: estaban mal estructurados y no cumplían con las condiciones. Hubo casos hasta con conflicto de intereses. En la CNV tengo el mejor equipo monitoreando y revisando las presentaciones. El trabajo con los aprobados fue en conjunto: ingresaron, se efectuaron objeciones y se mejoraron.

-¿Los FCI son un instrumento que llegaron para quedarse?

Por supuesto. El gran partido empezará cuando sea aprobada la ley. Para darse una ideal del potencial en otros países de la región representan entre un 3 y 5 por ciento del PBI. Tenemos una enorme fe en el desarrollo. El mercado de capitales es prioridad para este gobierno. Sabemos que no se puede crear un crecimiento sostenible sin eso, hay un rol esencial de parte de nosotros y el momento es ahora. Crear una cultura del mercado de capitales que hoy no hay.

El dilema de Ganancias

La disputa entre el Gobierno y Sergio Massa por el impuesto a las Ganancias postergó para marzo el debate de la reforma de la Ley de Mercado de Capitales sancionada en 2012. Esta incluía una modificación que era clave para los desarrolladores a los efectos de generar certezas sobre la rentabilidad real, en el marco del blanqueo de capitales, de los fondos comunes de inversión (FCI).

La reforma busca que esos fondos dejaran de tener doble imposición de ese impuesto ya que en la actualidad tributan el instrumento y el cuotapartista. De este modo, la carga recaería sólo sobre los inversores. En otras palabras, se busca que tengan el mismo tratamiento impositivo que los FCI abiertos que son los que tienen patrimonio variable a través de entradas y salidas de cuotapartistas en el que sólo pagan ganancias las sociedades. El cambio convertiría a los fondos cerrados en un vehículo transparente, y que se tribute según sea la carga de cada participante del fondo.

Por Carla Quiroga, Sábado 11 de marzo de 2017
Publicado en el suplemento Propiedades & Countries del diario LA NACION

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Se destinarán $10 millones en la transformación del paseo comercial que ocupa 12 hectáreas en Tigre y que mueve entre 800 y $1000 millones en ventas al año.

El movimiento comercial en el Puerto de Frutos, el paseo que ocupa 12 hectáreas de Tigre, es incesante. Entre febrero y noviembre. alrededor de 100.000 personas lo visitan durante los fines de semana. Razón más que suficiente para que se pusiera en marcha un plan de inversión en infraestructura de $5,3 millones. Planean construir más de 2000 metros de veredas, colocar cestos. farolas, bancos y cartelería de información turística inteligente.

Por otra parte incorporó el hormigonado de 400 metros de calle para el tránsito de transporte pesado. que facilitan el ingreso, egreso y la circulación de la actividad portuaria dentro del predio. Estos trabajos se complementan con la primera etapa desarrollada desde 2011. En esa ocasión sumaron 100 luminarias, bebederos, mesetas conectores, miradores al río y espacios de descanso.

El plan de inversión para el próximo año prevé 10 millones para continuar con la renovación de las veredas, la incorporación de dos sanitarios. 100 canteros, recambio de techos, la puesta en valor de 120 locales, la construcción de una oficina de turismo, un playón de concreto para carga y descarga pesada. un nuevo sector gastronómico, una cabina de locución para el sistema de sonido entine, pantallas inteligentes y la colocación de barandas para los nuevos sectores junto al río, luminarias y cestos de residuos.

“Es uno de los puntos turísticos más importantes del municipio y uno de los mayores centros comerciales a cielo abierto de la Provincia de Buenos Aires. Nuestro compromiso es brindar un espacio con accesibilidad universal”, afirma Julio Zamora, intendentede Tigre. En tal sentido, se incorporaron mesetas conectoras a nivel que permiten el desplazamiento de sillas de ruedas en todo el trazado del Puerto y para 2017 se avanzará con las obras necesarias para permitir el ingreso a los locales a personas con alguna dificultad de movilidad.

Estas obras están dentro del programa “Ciudades para la gente”. “Un concepto de ciudad donde se prioriza al peatón. la bicicleta y los circuitos de salud. Al mismo tiempo. esta nueva tendencia mundial mitiga los efectos de la contaminación tanto aérea como auditiva”, explica el funcionario.

Es buen negocio

Hoy el Puerto de Frutos cuenta con 708 locales en los que se venden desde productos originales de las islas tales como frutas, muebles de madera y artesanías de mimbre y también en metal y cobre hasta objetos de decoración, iluminación, arte, indumentaria, bazar. vintage, productos regionales y de talabartería. La oferta gastronómica se destaca con bares, parrillas y restaurantes que ofrecen una gran variedad de platos, los cuales se pueden degustar con vistas a las dársenas o al río. “En los últimos cuatro años la cantidad de visitantes creció 25 por ciento, aunque esta cifra no fue coincidente con el caudal de productos vendidos”. aclara Eduardo Adelinet, director Ejecutivo de la agencia de Desarrollo Turístico Municipal, quien estima que el centro comercial mueve al año entre 5 800 y 5 1000 millones. Agrega además que “el comerciante que se instala en este paseo es dificil que se vaya”. La explicación por la que se maneja una lista de espera de 600 solicitudes. El precio de alquiler de un local ronda los 5 550/m2 por metro cuadrado dependiendo de la ubicación y sus dimensiones. Hay puntos de venta de hasta 300 metros cuadrados.

En cuanto al potencial dela zona. Adelinet remarcó que está en permanente crecimiento. Ya modo de ejemplo detalla que para el año que viene está prevista la inauguración de un emprendimiento privado de magnitud, el centro comercial Dock del Puerto, que se sumará a la propuesta del Puerto de Frutos”.

Será un shopping a cielo abierto con una superficie total de 25.000 m2 y más de 200 locales comerciales. Demandará una inversión total de más de 540 millones. y contará con espacios de entre 22 y 1000 m2 con opciones de terrazas vistas hacia la plaza central o hacia el agua, cuyo valor de alquiler arrancará desde los S 300/m2.

“Buscamos que sea un paseo de compras y diversión para turistas, pero también un shopping con todo lo necesario para el vecino de Tigre”. afirma Carlos Carrizo, socio desarrollador del complejo quien estima que se citarán 800 puestos nuevos de trabajo en la zona. “De esta forma realizaremos un gran aporte al desarrollo comercial. económico y turístico de la zona”, afirma.

El encanto del agua

Sin dudas, la singularidad del emblemático Puerto de Frutos es que está ubicado junto a los encantos de la costa ribereña del río Luján. Sus orígenes se remontan a 1934. Nació como mercado concentrador de los productos agrícolas producidos en el Delta del Paraná. Cumplió ese rol hasta la década del setenta. Su evolución lo transformó en un pujante centro de exposición y venta de artíiculos regionales artesanales, de diseño, gastronómico y de entretenimiento.

Por Alejandra Noseda, Lunes 23 de diciembre de 2016
Publicado en el suplemento Inmuebles comerciales e industriales del diario LA NACION
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El fondo Aliada Residencial Casa ARG I recogió US$ 30 millones y se convirtió en el primer fondo común de inversión (FCI) cerrado destinado a los ladrillos en el marco de la ley de sinceramiento fiscal. “Teníamos una base de US$ 20 millones. Por debajo de ese número no había negocio, pero lo logramos y es el primero en estar operativo, y la prueba de que nace la industria en el país “, afirma Sebastián Sommer, CEO de Casas ARG, la empresa fundada por Tayron Capital para administrar inversiones en desarrollos inmobiliarios residenciales en el país que promete un nuevo fondo entre marzo y mayo. “A pesar de las noticias controversiales, nos pusimos el desafío de ser los primeros y lo logramos, lo que ratificó que la estrategia de negocios es válida”, agrega.

Aliada Residencial Casa ARG I es el único fondo de real estate aprobado por la Com-sión Nacional de Valores (CNV). En el mercado se murmura que el próximo sería Allaria Argencons Distrito Quartier Puerto Retiro, que planea levantar entre US$ 50 millones y US$170 millones. De hecho, hasta ingresaroi los planos en la CNV. De todas formas, en Argencons planean ofrecerlo recién en febrero.

Además de este, esperan luz verde los presentados por IRSA,’ Consultatio, GnvGroup, Monarca, Eidico, Predial, Grupo Frali y Onix Portland; entre otros.
La propuesta de Sommer contempla inversiones en proyectos ubicados en Caballito -barrio en el que planea 400 unidades-, Devoto, Pilar, Moreno, Parque Chacabuco y en el interior del país, específicamente en Neuquén, Mar del Plata y en Corrientes. “Todos estos desarrollos apuntan a captar la demanda insatisfecha del segmento medio, el cuál está incrementando su capacidad de compra impulsada por la expansión del crédito hipotecario que, en los últimos meses, movilizó más de $ 1000 millones”, agrega Someter, quien confió que en el mix, además de “blanqueadores”, hay inversores con dinero declarado e internacionales. “Lo interesante de este proyecto es que no ofrece una renta garantizada a los inversores, sino que les permite participar en la rentabilidad plena del negocio inmobiliario a desarrollar”, afirma Juan Politi, vicepresidente de Allaria.
CasasARG es un modelo de negocio que Sommer ya probó en Uruguay, país en el que asegura tener el 20 por ciento del mercado
para el segmento medio. “Con un déficit habitacional de 3,5 millones, el potencial en la Argentina es increíble”, afirma el ejecutivo que planea emprendimientos con un valor del m2 que promedie los US$ 2500 y un ticket que varía entre US$ 80.000 y US$ 200.000. Sus desarrollos se apalancan en el uso de tecnología de construcción que le permiten alta rotación del inventario.

La ley de blanqueo establece que quienes exterioricen fondos vía la compra de cuota-partes de FCI cerrados no pagarán la penalidad del 10 por ciento. La única condición es que el dinero quede inmovilizado por cinco años. Aunque, en ese plazo, pueden comenzar a cobrar la renta siempre que el fondo obtenga excedente de capital. El instrumento permite entrar al negocio con un mínimo de US$ 250.000 de inversión hasta un máximo dé US$10 millones.

CasasARG tiene como custodio al Banco de Valores que se esperó capte más de $ 35.000 millones para invertir en economía real a través del sinceramiento fiscal. Además, según su vicepresidente, Norberto Mathys, tiene 25 por ciento de la industria de los fondos abiertos, unos US$ 25.000 millones .

Por Carla Quiroga, Sábado 24 de diciembre de 2016
Publicado en el suplemento Propiedades & Countries del diario LA NACION

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