Se afirman las búsquedas de oficinas A en Capital y zona norte. Algunos inversores compran para alquilar.
Uno de los segmentos más atractivos del sector comercial, el de las oficinas, transita este comienzo de 2013 con moderadas expectativas. La oferta -tal como lo revela un informe de Jones Lang Lasalle- de nuevos edificios ascendió en 2012 a 40.000 m2, aproximadamente, mientras que en 2011 alcanzó los 35.000. El mercado permaneció estable, sin grandes novedades desde la expansión en superficies de 2010, donde se entregaron 110.000 m2.
Aunque hubo elecciones y crisis en el mundo, el panorama fue alentador. Para 2012, cautela ante las expectativas.
Luego de un año con altibajos, el segmento espera recuperar terreno y sumar nuevas inversiones
Es uno de los termómetros de la economía y uno de los sectores que quizá mejor refleja la situación del mercado. Porque es sabido que cuando las variables son favorables, las empresas son las primeras en apostar al cambio o la expansión. En ese sentido, el segmento de oficinas cobra un protagonismo clave a la hora de analizar el mercado inmobiliario.
Y este 2010 que está llegando a su fin mostró resultados dispares, y si se buscara definirlo en pocas palabras podría decirse que fue una temporada con altibajos. Esto se debió en gran medida a cuestiones económicas, ya que como es sabido las posibilidades de que una empresa se mude de edificio son directamente proporcionales a sus expectativas de crecimiento y a su capacidad de inversión presente y a futuro.
Según un informe de la firma Colliers International, en los tres primeros trimestres de este año se registró un crecimiento del 11 por ciento en la oferta de espacios con la incorporación de 155.000 m2, lo que representa una suba del 7,6% por sobre el total de lo ofrecido en 2008 y 2009 juntos. El informe expresa que la tasa de vacancia registrada fue del 8,2% y alcanzó su valor máximo desde 2005. Este porcentaje representa 132.865 m2 disponibles en el mercado de oficinas clases A+ y A.
Si parafraseamos lo que cantaba Carlos Gardel: Ya no sos mi Margarita, ahora te llaman Margot, podríamos imaginarnos que un antiguo habitante del barrio como el célebre escritor Jorge Luis Borges expresaría: Ya no sos mi Palermo Viejo, ahora te llaman Palermo SoHo y Hollywood. Con todo lo que representa esto por los designios comerciales e inmobiliarios que aggiornaron el tradicional barrio porteño. Una nueva versión del apart hotel ahora se denomina condo-hotel, según la modalidad que comenzó a utilizarse en Estados Unidos, España y Brasil. En definitiva, es lo mismo que antes, sólo que con servicios y comodidades adaptados a la vida moderna y con mayor categoría.
Lo que la gente del interior, por lo general, alquilaba por unos meses para vivir en Buenos Aires, pequeños departamentos con servicio de hotelería, hoy son turistas extranjeros o inversionistas los que requieren de estos departamentos más amplios, con amenities y un servicio de hotel más completo que ofrecen los condo. Estos, precisamente, son cada vez más requeridos por los viajeros internacionales, que optan por instalarse en Palermo por ser residencial, con una movida comercial, gastronómica y de divertimiento muy relevante, además de servicios de transporte hacia los distintos puntos de la ciudad y el conurbano. Por eso, los desarrollistas pusieron el ojo en este barrio para encarar una serie de edificaciones que están habitadas, otras en construcción y varias más en proyecto.
Proyectos Mixtos
Comenzaron hace poco más de dos décadas y conquistaron las preferencias de inversores y compradores. De la mano de una propuesta innovadora, los proyectos mixtos, esos que conjugan en un mismo predio viviendas, comercios, espacios laborales y hotelería -en una combinación entre dos o más de estas tipologías- con el uso de servicios y espacios comunes, pero siempre respetando la intimidad y privacidad, se instalaron como tendencia y hoy son un hito tanto a nivel urbano como social, que encuentra en el segmento premium su mejor aliado.
Los primeros desarrollos aparecieron en Estados Unidos, debido a las necesidades de un mercado en constante crecimiento. Además, para los inversores tenían el atractivo de permitir reducir costos operativos en factores como seguridad, instalaciones, estacionamiento y demás, y permitían el aprovechamiento del factor de simultaneidad que ofrece usar toda la infraestructura sin que queden servicios ociosos.
Cuando esta modalidad cruzó fronteras y desembarcó en Europa lo hizo en las afueras de las grandes ciudades, ya que por sus características y conformación las metrópolis del Viejo Continente no contaban con espacios abiertos (están saturadas) ni con terrenos libres (la edificación suele ser muy encajonada) y de flexibilidad reglamentaria (hay vastos sectores que gozan de protección arquitectónica y patrimonial) como para poder desarrollarlos. Por eso se asentaron en las áreas libres de los suburbios o en aquellas zonas que habían quedado devastadas luego de las guerras.







Canal RSS Feed
Top Inmobiliario en Facebook
Top Inmobiliario en Twitter
Comentarios recientes