Los movimientos del dólar generan interrogantes; buen momento para intentar la compra
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Las búsquedas se
inclinan hacia el material bueno y muy bien ubicado. Fuerte polarización
de valores entre departamentos de categoría y estandar
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Transcurre un verano atípico. Climáticamente,
tan agobiante como otros, pero con cierta actividad en un mercado que
se detenía con el calor. Parece un tiempo de búsqueda y
algunas oportunidades.
Los protagonistas están pendientes como nunca de los precios. El
comportamiento del dólar hizo que los vendedores multiplicaran
las consultas.
¿No habrá que ajustar un poco los valores?, preguntaban
los más tímidos mientras que otros pretendían directamente
subirlos. Ahora, con el dólar en el subibaja se aquietaron
un poco las aguas, pero continúa la expectativa.
Sin embargo, los brokers inmobiliarios no ven síntomas que avalen
ahora una suba en los precios más allá de lo que mejoraron
en el segundo semestre de 2002. "Algunos propietarios se mantienen
tan firmes que no escuchan ofertas, pero una suba no escuchan ofertas,
pero una suba no responde a ninguna realidad concreta", subraya Federico
Montoreano, de FAM Inmobiliaria SA.
Algo similar opina Claudio Mazur, de Mazur Arquitectura Inmobiliaria.
"Los vendedores están más duro en los casos que tenían
que recomprar. La baja del dólar les generó temor".
Para Jorge Toselli estas expectativas se originan " en una real escasez
de departamentos chicos en buena una real escasez de departamentos chicos
en buena ubicación y gran categoría".
Alejandra Covello, por su parte, aseguró que los valores no se
movieron. "Se registra una demanda interesante para la época,
consecuencia de los precios bajos y de las escasas opciones donde invertir
con seguridad".
Todos, a su vez, estuvieron de acuerdo en destacar que el actual es un
buen momento para comprar. "Mejor ahora que sobre las elecciones",
aseguraron.
Si hasta hace algunos meses era sencillo calcular el valor por metro cuadrado,
hoy se hace particularmente difícil porque el mercado se ha polarizado
con más fuerza entre el material realmente bueno y el estándar.
Como consecuencia, los valores de los departamentos registran fuertes
variaciones. En usados, en barrios no centrales de la Capital y de características
estándar puede promediar los 400 dólares, mientras que en
buenas zonas y con materiales de categoría la fluctuación
se da entre 550 y 700 dólares. Lo top, como siempre, es un capítulo
aparte.
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La demanda considera que
las buenas propiedades son una reserva de valor
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Según Federico Montoreano, en lo peor de la crisis
lo estándar cayó un 50 por ciento y lo más cotizado
-La Isla, Palermo Chico, Plaza Carlos Pellegrini- retrocedió un
30 por ciento. "Hoy hay cierta actividad y algunos propietarios se
afirman en el precio, creo que un poco injustificadamente. En lo económico
la situación no se ha solucionado y ahora estamos en una coyuntura".
Ante la pregunta sobre si concretar ahora o esperar a marzo, que es cuando
aumenta la oferta, es categórico: "Este es el momento de comprar
propiedades porque estamos en un piso con los valores."
Claudio Mazur sostiene que lo que preocupa al que vende cuando tiene que
comprar a su vez es la escasez de oferta. "Ocurre que hasta 80 metros
cuadrados, en ubicaciones preferenciales, no hay como calzar una operación
con otra. Con esta circunstancia, el horizonte es que los precios se fortalecerán,
pero hasta el momento no hay ninguna suba, a pesar de que la escasez empuja."
Al referirse a futuros desarrollos destaca: "Estamos para el primer
lugar en la largada, pero nadie larga. Pero en esta época todos
buscan una posición para ofrecer al mercado apenas haya una reactivación.
Una muestra es el creciente interés sobre los terrenos".
Jorge Toselli comenta que la propiedad recuperó con respecto al
primer cimbronazo de la crisis, "pero para cotizarse a más
de 700 dólares el metro cuadrado tiene que ser algo realmente bueno".
Considera que "el público ve la propiedad como un refugio
más seguro para la inversión". Hace un cálculo:
"Por un muy buen departamento de dos ambientes, luminoso, al frente,
de unos 40 metros cuadrados, y en buena ubicación -un bien realmente
escaso-, se puede llegar a obtener una renta del 0,40 por ciento mensual
en pesos". Piensa que las expectativas mejoran con el acuerdo con
el FMI y una mayor estabilidad política. "Las condiciones
para comprar están dadas ahora", sostiene.
Para Alejandra Covello, si bien lo del dólar fue una situación
coyuntural, los dueños se pusieron mucho más firmes en sus
tasaciones. "Realmente los precios no se movieron, pero si llega
a retomar la baja se podría registrar alguna suba. El mercado está
en la gatera para eso. Constructores y propietarios quisieran volver a
los valores anteriores".
Admite que los constructores que siguieron con las obras no tienen urgencias
financieras "y están bastante más firmes. Se escuchan
frases como a este nivel no me interesa, no tengo apuro. Lo cierto
es que es negocio comprar y, como consecuencia de la globalización,
hemos tenido la presencia de inversores extranjeros interesados por material
entre 40.000 y 150.000 dólares".
Covello insiste en que hay una creciente necesidad de un lugar donde vivir
y, al mismo tiempo, algo seguro donde invertir. "En este sentido
gana puntos la propiedad."
Rafael Giménez, 1 de febrero 2003
Publicado en La Nación