Ante las incógnitas que plantea la crisis y el enfriamiento de las ventas,
algunos propietarios vuelcan sus unidades a la locación como una manera de
esperar que el horizonte se aclare. Mientras tanto obtienen una renta que oscila
entre el 5 y 7% anual
Valores que la demanda tarda en convalidar y los efectos de la crisis
hicieron que un 15% de los departamentos que estaba en venta pase al mercado
locatario. De esta forma aumentó la cantidad de inmuebles que se ofrecen en
alquiler.
La Cámara Inmobiliaria Argentina hace su aporte: recientemente habló de un
45% de crecimiento en la cantidad de departamentos disponibles para alquilar.
Por otra parte, el GCBA registró un 20% menos de solicitudes de permisos de
construcción.
"A causa de la crisis financiera desatada en el último trimestre de 2008, la
oferta se retrajo y muchos inmuebles que estaban a la venta pasaron al mercado
locativo con valores que no han tenido demasiadas modificaciones. La oferta de
venta ha disminuido en un 50%, y de eso, un 45% tanto en unidades nuevas como
usadas pasó a alquilarse. Hoy existen contraofertas en los departamentos de uno,
dos o tres ambientes, y son de alrededor del 5 y 7% en menos de lo pedido,
aunque la diferencia es mayor -un 10 %- en propiedades más grandes", sostiene
Néstor Walenten, presidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina.
Operadores de distintos barrios coinciden en este cambio de destino. "En
Barrio Norte y Recoleta, la mayoría son departamentos de más de tres ambientes.
Un caso concreto: en Anchorena y Arenales, que se comercializaba en 140.000
dólares, pasó a alquilarse en 2500 pesos; es un semipiso con cochera. Estaba en
venta desde hacía 6 a 8 meses, tuvo ofertas bajas, el propietario no accedió y
prefirió alquilarlo para conservar su capital. Tenemos otro en la calle Arroyo,
un piso de 430.000 dólares, octavo piso al frente, de 280 metros, cuya oferta
más cercana distaba mucho de lo pretendido. Hoy se pide 2500 dólares para
alquilar. Casi un 10% de nuestras propiedades pasaron al mercado locativo.
Creemos que los precios deberían tender de a poco hacia la baja", explica Jorge
Toselli, titular de JT Inmobiliaria.
"Hoy -completa Toselli- vale más un buen garante que el locatario en verdad.
Interesa mucho más a qué se dedica el garante del contrato, cuáles son sus
medios para vivir y, por supuesto, qué tipo de inmueble da en garantía."
Hay varios factores que los dueños consideran para tomar la decisión de pasar
de la venta al alquiler. El mantenimiento de la unidad cerrada es costoso con
expensas y servicios. Además, el mercado hoy no convalida valores de venta que
se sostenían solos en 2008 y por eso apuestan a un contrato de locación de 24
meses, logran una renta del 5 al 6% anual y aguardan a que la situación
económica se estabilice.
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Tendencias cambiantes por la crisis |
El titular de Kantai, Fernando Cancel, dice: "Los departamentos grandes, de más de 300 a 400 metros, en las mejores zonas de Plaza San Martín, Retiro o Recoleta manejan las dos opciones, venta y alquiler, aunque la demanda de alquileres prime ha bajado en función de que los valores no han disminuido. Hoy no hay nada en el mercado de alquileres por encima de los 10.000 dólares como hasta 2007. El promedio de alquileres en las mejores unidades tiene un piso de 4000 dólares y un techo de 8000, incluyendo casas en Palermo Chico. Además se ha equiparado el valor de alquiler de un departamento y una casa. Ahora se hacen paquetes de alquileres y se aceptan contraofertas. En viviendas que superan el millón de dólares, los alquileres rondan los 4000 a 6000 dólares".
Juan Fernández Mugica, 6 de junio de 2009
Publicado en La Nación